Publicado en apoyo psicológico por: Gemma Asarbai el 01-02-2012 archivado en Definiciones y Conceptos

 
 
Psicología infantil

 


La psicología infantil se encarga del estudio del comportamiento del niño, desde su nacimiento hasta su adolescencia.

Se centra en el desarrollo físico, motor, cognitivo, perceptivo, afectivo y social. De este modo, los psicólogos infantiles llevan adelante métodos para preveer y resolver los problemas en la salud mental de los niños.

La psicología infantil se centra en dos variables que pueden incidir en el desarrollo del niño:

- Factor ambiental: influencia de sus padres o de sus amigos.

- Factor biológico: determinado por la genética.

En cuanto a sus principales teorías, la psicología infantil, se basa en la descripción de la personalidad y la percepción desarrollada por Sigmund Freud y, en los conceptos del saber cognitivo propuestos por Jean Piaget.

Según Freud, el desarrollo de una personalidad sana es imprescindible para satisfacer las necesidades instintivas del niño.
Las tres etapas estructurales de la personalidad son:

- El ello: la fuente de todos los instintos.
- El super-yo: representa las reglas sociales y morales.
- El yo: la fase intermedia entre el ello y el super-yo.

Por otra parte, Piaget, se concentra en el conocimiento innato del niño, que aparece desde el nacimiento y que permite el aprendizaje sin necesidad de estímulos externos.

Los trastornos psicológicos más comunes entre los niños son los siguientes:

- Los vinculados al sueño:

Generalmente se suelen presentar en niños con edades comprendidas entre 0 y 12 meses y puede ser debido a varios factores: inadecuada aplicación del régimen alimentario, rigidez en los horarios, tomas mal compaginadas con las necesidades del niño y falta de estimulación en general.

- Terrores nocturnos:

El niño, a las 3 ó 4 horas aproximadamente de haberse dormido, comienza a gritar, gesticular y se agita pidiendo auxilio, como si tratara de apartar de él fantasmas que lo atacan. Cuando los padres acuden, le encuentran sentado en la cama o levantado, angustiado y con expresión de terror, diciendo cosas incomprensibles. No reconoce a las personas que están con él, ni suele contestar coherentemente a las preguntas que se le hacen.

Sin alcanzar a despertarse totalmente, se va tranquilizando y vuelve a quedarse dormido. Estos episodios suelen repetirse durante varias jornadas una vez por noche, generalmente a horario fijo.
Si estas crisis son frecuentes, el niño se siente más cansado de lo normal durante el día.

Algunos niños que no presentan grandes dificultades sufren algunas crisis ocasionales de terror nocturno. Pero este fenómeno aislado y esporádico suele obedecer a un momento de angustia en él, y remitirá en cuanto esta desaparezca, pero su reiteración es evidentemente, patológica.
Las pesadillas son más frecuentes que los terrores nocturnos, aunque las primeras suelen darse más tarde, entre los 8 ó 10 años, mientras que los terrores nocturnos se sitúan entre los 3 ó 4 y 7 años.

- Miedos:

Suelen ser frecuentes en niños de entre los dos y dos años y medio y suelen tener miedo a la oscuridad y a estar solos. Hacia los tres años y medio los miedos se concentran en los pequeños animales, a los cinco años los temores se centran en los grandes animales (bestias salvajes).

Estos miedos sueles calmarse con la presencia de los padres y acostumbran a desaparecer sin llegar a constituir un problema importante, siempre que los progenitores traten de comprenderlos y tranquilizar al niño para que éste pueda sentirse protegido.
Cuando las pesadillas son muy frecuentes y muy terroríficas y los miedos van en aumento, son síntomas de un trastorno de la personalidad del niño.

- Alimentación:

Los primeros trastornos de alimentación aparecen en relación con la lactancia.

Un trastorno frecuente es el rechazo de alimentos en el período del destete. El bebé puede reaccionar con pasividad, sin cooperación, o bien con un rechazo abierto, oponiéndose a ingerir la comida con llanto, agitación o vómitos.

Estas dificultades pueden prevenirse si el destete se lleva a cabo en forma gradual, teniendo en cuenta lo que ello supone para el bebé.

- Actividad (hiperquinesia, tics):

Los niños pueden presentar desorden por déficit de atención, así como también, trastornos de hiperactividad. Además, también pueden manifestar tisc o Síndrome de Tourette.

- Lenguaje:

El término trastornos del lenguaje es utilizado para diagnosticar a niños que desarrollan aspectos selectivos en su lenguaje nativo en una forma lenta, limitada o de manera desviada, cuyo origen no se debe a la presencia de causas físicas o neurológicas demostrables, problemas de audición, trastornos generalizados del desarrollo ni a retraso mental.

Algunos trastornos del lenguaje pueden ser: Dislalia evolutiva,Dislalia funcional, Dislalia audiógena, Dislalia orgánica, Disartria, Disfemia, Tartamudeo, Afasia, Mutismo, etc.

 
 
 
 
 
 
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