Publicado en apoyo psicológico por: Gemma Asarbai el 03-07-2012 archivado en Definiciones y Conceptos

 
 
Fallecimiento de una mascota

 


La muerte de una mascota supone la ruptura de una rutina y unos hábitos arraigados entre las personas que convivían con ella, puesto que, en la mayoría de los casos la mascota forma parte de la familia.

Cuando fallecen, la salud psíquica y física de sus dueños puede resentirse, a veces hasta el punto de precisar atención psicológica. Sobre todo, son especialmente vulnerables los niños y los ancianos que vivían sólo con ellos.

Su muerte suele provocar trastornos del estado de ánimo, cuya gravedad dependerá de la edad del animal, del tiempo que se haya convivido con él, la edad de la persona y la relación que tuviesen.

Tras la muerte de la mascota, se experimenta una serie de sensaciones de vacio, tristeza, dolor y un sinfín de emociones dificil de superar.

Algunos autores recomiendan escribir una carta de despedida, puesto que puede ser de gran ayuda para liberarse de la ira y de la tristeza que se pueden sentir durante el periodo del duelo, sobre todo, en los casos en que la muerte de la mascota ha ocurrido repentinamente.

Como ocurre con otras pérdidas, las personas que sufren la de un animal querido, tienen que pasar por un proceso de duelo.

La primera fase, de negación, es una etapa de incredulidad, en la que los afectados por la muerte de un ser querido no acaban de creerse su pérdida y la niegan constantemente.

En fase de la ira o enojo, afloran sentimientos de rabia y frustración por la pérdida experimentada.

En la fase de negociación, la ira se va disipando a la vez que se va afrontando lo sucedido.

En la fase de depresión (que también se puede experimentar desde las anteriores fases de la ira y la negociación), se siente la pena por la separación del ser querido.

En la fase de aceptación, se acepta la pérdida y se recobra la esperanza en la vida.

En estos casos, lo mejor es permitirnos llorar, echarle de menos y recordar los mejores momentos vividos con la mascota.

Para superar el fallecimiento es aconsejable expresar el dolor ante la pérdida, ya que es la manera de superar la pena.





Este artículo va dedicado a todas las personas que hayan pasado por ello y, en especial a mi perrita Naomi, que falleció ayer.

Nunca te olvidaremos, aunque ya no estés entre nosotros nos quedan doce años de innumerables y preciosos recuerdos que nunca se borrarán de nuestros corazones.

Te queremos pequeñita!!!

 
 
 
 
 
 
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